.:Olas de Sangre:.

Síntesis, reseña y crítica de crímenes selectos, sucedidos en Veracruz, México

Archive for marzo 2007

Atole con el Narcodedo

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 Los dos ensabanados de la avenida Dáz Mirón

Desde hace algunas semanas se habla de una ‘nueva ola de violencia’ en Veracruz. Es, según dicen, una ola de violencia de gente que ‘viene de fuera’, ‘malosos’ que llegan a delinquir y a matar gente con armas de grueso calibre a este pacífico terruño donde la felicidad y la prosperidad se respiran como la brisa del mar… ¿Qué bonito, no? Pues no.  

En realidad, las ejecuciones, la violencia, la delincuencia organizada SIEMPRE HAN EXISTIDO en Veracruz, y últimamente me doy mucho cuenta que no hay disposición de nadie para hacer hincapié en estos hechos.  Sólo hay que recordar cuando mataron a un alcalde oaxaqueño y su escolta afuera de Laguna Real, o cuando al ahora ex-comandante de la policía boqueña, el Betín, le quisieron balacear afuera de su escuela cuando aún ni siquiera estaba haciendo transas en las fuerzas de seguridad (se dice que fue un trueque sacarlo un rato en lo que su hijo era liberado por asalto a mano armada y robo de automóviles). O antes cuando agarraron al Beto vecino de Miguel Alemán. O cuando los narcos se mataban en la época de Chirinos. O… bueno, para ejemplos se llenan libros, pues. 

La impunidad y la inseguridad SIEMPRE han existido, todo forma parte de un ciclo de miedo que ni siquiera responde a un interés mezquino, sino al miedo y a la desinformación renegando del miedo, como la esposa golpeada que perdona una y mil veces a su marido. Ni siquiera los medios informativos están limpios, pues, temerosos de sus pésimas pagas y de la repercusión que el narco hace en sus estructuras, sólo te sueltan -o soltamos, disculpen el desmarque- la parte de la realidad que tú DEBES ver. ¿Libertad de expresión? ¿Objetividad? Háganme un carajinoso favor, no hablamos de los Reyes Magos, esto es la vida real. 

Por ejemplo, el día que ejecutaron a dos policías en Boca del Río y me arruinaron un buen domingo, hubo una junta emergente para explicarnos las mil y una razones por las que no valía la pena acercarse a temas relacionados con el narcotráfico. En resumen: pagan mal y tu vida vale más.  Por esa misma desinformación la gente no sabe en realidad a ciencia cierta por qué pasan esas cosas, por qué se olvidan rápido y salen de las agendas informativas con celeridad para no causar escozor. Seamos realistas, hay que hablar de eso cuando pasa porque está ahí, pero rara vez a un hecho así se le da seguimiento.  

Por ese mismo motivo, la gente tiene miedo y pida la intervención del Ejército, la PFP, la AFI y si se pudiera, de la Liga de la Justicia de América y de la SS. La gente no sabe en realidad como está la cosa, y por el otro lado asoman los maricas empresarios, los terroristas de oficina, a pedir que por favor no panda el cúnico. Pffft…. Pero solucionar una infiltración armada para resolver la inseguridad con más elementos armados es como resolver una gastritis crónica ingiriendo caldo de chile habanero con limón. En vez de calmar los ánimos, el ingreso de agentes federales y del Ejército en la ciudad crea situaciones norteñas, que aquí no se veían a menudo, crea miedo entre las corporaciones corruptas que al ver amenazado su trabajo renuncian o ‘hacen como que trabajan’. 

Y a la que le meten la verga es a la ciudadanía. Así es. Como leí en algún lado con respecto a la incursión de operativos federales para resolver esa situación en Tijuana, ‘están todos con la verga bien adentro, y para resolverlo, piden más verga’. 

Y así, ahora la gente tiene derecho a sentirse perseguida mientras el señor Chedrahui y el señor Canaco y los demás señores empresarios, orondos, te piden que guardes la calma. ‘No les toca a ustedes tener miedo’, dicen, pero la neta eso es imposible. Tan sólo ayer, yo fui perseguido en el Floresta por un agente federal a bordo de una camioneta sin placas. Neta, no es paranoia, todos los que íbamos arriba vimos cómo nos siguió y de no perderlo nos hubiera seguido más, sólo por ir oyendo música a todo volumen, tal vez formo parte de una agencia del crimen organizado.  

La verdad, al crimen organizado no le importas un bledo, gracias a Dios, a menos que te les pongas al brinco. A los agentes federales sí. Vienen, te revisan, podrían entrar a tu casa con una orden recién elaborada gracias a las nuevas reformas del mequetrefe que tenéis por presidente. Para ellos, todo son moros con tranchetes, sospechosos en un ambiente sospechosista. ¿Ven cómo es más verga? Mi tío, que vive en Matamoros y donde es natural ver ejecuciones, ensabanados, embolsados y empistolados, nos mandó una misiva el día de su cumpleaños hace unos días, con la congratulación: ‘Bienvenidos al primer mundo…’  

Pues sí. Una de las partes del progreso es ver siempre ejecuciones de gente rica que se mata por ser más ricos. Nosotros somos espectadores y debemos tratar de no creerla tanto, no hacerle tanto caso a la tele, a la radio, a los periódicos. Yo al menos no lo hago más que para saber qué pedo, bajo conocimiento de causa que todo o es infundado o es protegido.  Una vez más lo digo: Dios bendiga al Internet, el único medio que todavía no sufre tanta censura 

Texto: Sesiom Zenemij

Foto: Evelo

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Written by F. Melchor

marzo 30, 2007 at 7:40 pm

Publicado en crimen organizado

Buscamos colaboradores

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.:Olas de Sangre sobre el Puerto:. invita a todos los internautas interesados a participar en la construcción de este blog. Sólo envía una historia, un artículo o una fotografía sobre algún hecho de sangre ocurrido en la ciudad y puerto de Veracruz, o en su área conurbada, al siguiente correo:

 olasdesangre@yahoo.com

Aceptamos trabajos y documentos de investigación social, periodísticos y literarios, de violencia real o ficticia ocurrida en la actualidad o en el pasado. Garantizamos discreción total.

Responsable del aviso: El Gorrión Rojo

Written by F. Melchor

marzo 26, 2007 at 11:46 pm

Publicado en aviso

El Sistema Carcelario de Veracruz

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 Vista del Penal de Villa Aldama, Veracruz

El sistema represivo en el Puerto de Veracruz

Las Cárceles (1876-1890)

Por Martín G. Aguilar Sánchez 

El presente trabajo tiene como objetivo central analizar un aspecto del sistema represivo en el porfiriato: la estructura y la vida carcelaria en el Puerto de Veracruz.

La inquietud por abordar esta temática surgió cuando realizábamos una parte de la investigación para el Museo de la Ciudad de Veracruz, mientras nos dedicábamos a localizar información sobre el periodo porfirista, especialmente sobre los movimientos sociales, la represión política y el crecimiento urbano a través de la construcción de las obras del puerto…

Para ver el resto del texto, sólo presiona aqui: El sistema Carcelario en Veracruz

Texto: Martín Aguilar

Fotos: Evelo

El Penal de Allende, en el Puerto

Written by F. Melchor

marzo 7, 2007 at 2:06 am

Publicado en cárceles

La Muerte de un Solitario

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Notiver en su edición del 23 de febrero

“La mujer nunca sospechó la tragedia. Nadie podía imaginar el final del señor Chimal Pale, quien actuó por instinto negándose a permanecer detenido, por esa razón saltó de la batea de la patrulla y corrió hacia la carretera”

Yolanda Ordaz, reportera de Notiver.

Dicen que cuando te toca, te toca. José Manuel Chimal Pale, no la libró. O no supo librarla. Murió la madrugada del 23 de febrero de este año.

La noche del jueves 22, Eleny Chacha Canela, alrededor de las 21:15 horas, había llamado a la policía.

La discusión con Chimal Pale llevaba varios minutos. Encendidos golpeteos de palabrerías desquiciaron a la mujer, su mujer.

El albañil de 47 años de edad había llegado al domicilio en estado agresivo, borracho, desesperado, iracundo… amenazante.

La Policía Municipal de Veracruz reportó que los cargos bajo los que se detuvo a Chimal Pale fueron los de allanamiento de morada y amenazas.

Cargos mínimos según el orden jurídico delictivo.

“Quería que regresara conmigo” 

A las 21:30, frente a la casa de Eleny, en la calle Arturo Llorente González, esquina con Árbol de la Navidad, de la colonia La Pochota, el uniformado Humberto García Cano descendía de la patrulla 312.

En medio del llanto, la que fuera mujer de Chimal Pale, relató brevísimamente lo que había pasado. En pocas palabras, José Manuel irrumpió en su domicilio de un momento a otro, forcejearon y él la amenazó de muerte.

Minutos después, el detenido de 47 años reconocería que el centro de sus actos eran producto del desamor, del sentirse traicionado… de la soledad.

José Manuel Chimal presentado ante la Policá

“Ella me dejó, yo nomás quería que regresara conmigo. Pero ella no entiende eso”, habra dicho.

Esposado, salió de aquella casa. Jamás volvería a ver el rostro de esa mujer, su mujer, la que se negó a olvidar.

Después de una hora de procedimientos de registro, de toma de huellas dactilares, de fotografías, de inspecciones médicas, de haber escuchado a un analista jurídico y de no pensar; Chimal Pale fue subido a la patrulla 417, esa donde los policías trasladan a los detenidos rumbo a las famosas “autoridades correspondientes”.

Nadie sabe, ni yo mismo que trato de bosquejarlo, lo que su pensamiento maquilaba después de haber intentado convencer a su mujer de que volviera con él.

La última sentencia

Minutos después, la patrulla se detuvo frente a la agencia del Ministerio Público, donde seguramente un juez le habría dicho:

– Señor Chimal Pale, bajo los cargos que se le imputan debe usted pagar una fianza de cuatro mil pesos y su libertad le será devuelta.

Aquello no sucedió.

En un intento por librarla, Chilar Pale pudo, o logró, zafarse las esposas y saltar de la batea de la patrulla, justo cuando las llantas se detenían frente al lugar donde sin quererlo recibió la última sentencia. La definitiva.

Alberto Ayala, reportero del periódico local Notiver, consignó la noticia en la edición del viernes 23 de febrero: “Esta madrugada murió el albañil José Manuel Chimal Pale atropellado por un vehículo no identificado, al tratar de cruzar el tramo carretero Las Bajadas-Cabeza Olmeca, frente a la Sub-Procuraduría Regional de Justicia, luego de escaparse de una patrulla de la Policía Municipal que lo llevaba detenido”.

Dejó la vida sobre el asfalto

Dicen, y no por nada, que cuando te toca, te toca.

Texto y fotos de Benajmín Mares. 

 

Written by F. Melchor

marzo 2, 2007 at 9:53 pm

Publicado en suicidio